En navidad o cualquier otro dia


Como de costumbre, salió a la calle aquella fría mañana, no llovía, pero un ligero y gélido viento le hacía notar que debía abrigarse debidamente.

Se asombraba de la poca gente que andaba por las aceras y ningún coche circulaba, cuando todos los días era habitual ver el movimiento de las personas. Unas que iban al supermercado, otras llevaban los niños al colegio, los que más, en su coche camino del trabajo. El silencio de la calle era lo que más le sorprendió Pensó que quizás ese día se había levantado muy temprano y que todavía la gente dormía, pero no, ese día no había colegio y nadie trabajaba. Se sentó en un banco, y vio a gente saliendo de la Iglesia y otra preparándose para entrar. “Sera domingo y no me he enterado” pensó para sus adentros concepto que rectificó al ver a las personas muy arregladas, con regalos y

claro ¡es Navidad! Para ella un día como otro cualquiera, un día en que la soledad se hacía sentir con mucha intensidad.

¿Qué la había llevado a esa eterna soledad? Muchas veces las circunstancias, otras su carácter un tanto agresivo y su poca empatía con la familia. Empezó a pensar en la circunstancia que la envolvía, su hijo vivía en Ginebra donde había encontrado, por fin, un trabajo con arreglo a los estudios que había hecho. Pero su hija, aunque pasaba mucho tiempo en el apartamento que poseía en la playa, tenía su casa no demasiado lejos de la suya, por estas fechas se iba con la familia de su marido, los nietos tampoco venían “como ya no les doy las “estrenas” será eso, pensaba amargamente, “pero es Navidad, bueno un día como cualquier otro más”

De momento se sumió en los infinitos recuerdos de la niñez, entonces su abuelo tocaba la zambomba, la pandereta la abuela y se cantaban villancicos, hoy todo el mundo dándole a la cosa esa por donde salen imágenes y puedes hablar, pensaba, el mundo había evolucionado demasiado aprisa para conocerlo todo. Se sentía triste, abandonada, como si no existiera.

. – ¡Rosa, ¿qué hace sentada en el banco, aquí sola?

. – Pues nada, he salido a dar el paseo de todos los días y estaba recordando mi niñez.

. – Vuelva al presente, mi marido Pedro, ya sabe, somos sus vecinos, me ha dicho cuando la ha visto pasar “Ves y trae a Rosa, y que se coma el turrón con nosotros. Nos va a cantar todas esas canciones, tan hermosas de su juventud. Los niños van a aprender mucho.

“To homme que te un bancal de cacahuetes, si te la dona bonica ia pot dir que te pesetes” “Arrimat paca mi que el llansol es astret  i en acaban no vages dien que te fet patir fret” y todas aquellos tangos de Argentina tan hermosos que bailaba con su marido.

Cogió el brazo de aquella amable vecina, y por lo menos se comería el turrón en compañía.

Salomé Moltó

2 comentarios sobre “En navidad o cualquier otro dia

    1. Sí Catalina, siempre me ha preocupado cuanto dolor pueden encerrar un silencio. Gracias por tu participación.

      Salomé

      El 29/12/18 a las 20:26, Kosas y algo mas escribió: > WordPress.com >

      Me gusta

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