Corrosivo


Atraviesa improperios En la mendacidad los atavismos se descuelgan Bastarda agoniza esa mujer.  

Emisión


Una voz despelleja palabras Se cuartean los sonidos Un hilo viviente acogotado en un goce seco.

Nosotros II


La luna perforada aspira la noche Pliegues en las lágrimas al filo del alba Un círculo se cierra entre nosotros.

Orgullo


El orgullo despedido, por el cansancio redimensiona, o bien captura las miradas y es postergado         discontinuado el desencanto.

Porosidad


La porosidad de la siesta envuelve la tarde En el jardín, la pequeña Justina pisotea lombrices Mientras adormilado, vanamente Francisco ahuyenta mosquitos con el repasador.

Rosario


Abrojos en las hombreras en la ahuesada figura en la mirada Y en el sombrero rizos La ira silba En cuclillas Rosario balbucea Merodea el sol en los claveles de los maceteros.

Las gardenias


Las gardenias se alojan en el abanico de quien escudriña silencios que retuercen confrontaciones.

Juana


Pernoctan en la pared renacuajos La humedad se desdibuja en la escarcha Se alinean en el jardín las macetas vacías Unas ventanas se agitan Se acomodan un perro y su esqueleto Juana hilvana miserias con ojos cansados.

En el hueco


En el hueco del insomnio desabrocho tu cuerpo con escamas y heridas Aliso el sueño en el ombligo abarrotado.

Cuña


La matanza coagula El quejido secciona El soporte aflige escarba amputa Inocula -estéril roto perplejo- autonomía. algo así como