Rosario


Abrojos en las hombreras en la ahuesada figura en la mirada Y en el sombrero rizos La ira silba En cuclillas Rosario balbucea Merodea el sol en los claveles de los maceteros.

Las gardenias


Las gardenias se alojan en el abanico de quien escudriña silencios que retuercen confrontaciones.

Juana


Pernoctan en la pared renacuajos La humedad se desdibuja en la escarcha Se alinean en el jardín las macetas vacías Unas ventanas se agitan Se acomodan un perro y su esqueleto Juana hilvana miserias con ojos cansados.

En el hueco


En el hueco del insomnio desabrocho tu cuerpo con escamas y heridas Aliso el sueño en el ombligo abarrotado.

Cuña


La matanza coagula El quejido secciona El soporte aflige escarba amputa Inocula -estéril roto perplejo- autonomía. algo así como

Acota


La voz desarticulada acota Ronda la resignación y se escabulle.

Credulidad


Eran de esos días que todo le salía mal, de esos días que lamentaba haberse levantado… Ya al levantarse, César enredó uno de sus zapatos con la alfombra y tropezó, menos mal que alcanzó a sostener su cuerpo con las manos al apoyarlas en el suelo...pequeño susto, pero… Quiso preparase un café como acostumbraba cada … Sigue leyendo Credulidad

El parlamento y las aventuras extravagantes


La suma de los valores del pensamiento y su papel objetivo de toda la trama política, sufre confusión, ya que juntos para solucionar el conflicto social de la Sociedad, se suele construir formas inadecuadas, visto que están demostrando destreza dudosa. Describir el Parlamento, bueno, es tanto igual como agarrarse a todas las verticales, poco menos … Sigue leyendo El parlamento y las aventuras extravagantes

Elogio a Salomé


Con toda su simpatía y amistad, me regala Salomé Moltó dos desus libros fundamentales; uno, de Memoria Histórica tan viva, perotan menospreciada por los poderes y las bancadas que estánprácticamente añitos y sudorosos de franco fascismo, que quierenacabar con lo más revolucionario del pueblo, su solidaridad y libertadtodavía latentes en nuestra geografía; otro, de Reflexiones … Sigue leyendo Elogio a Salomé

El sueño de Luisita


Anoche, cuando en mi alcoba empezaba a desnudarme advertí que me dormía del perfume de sus trajes. He visto a los Reyes, madre. Visten clámides bordadas con dibujos orientales. De los tres Reyes, el viejo, dijo con sencillo lenguaje: Duerme, niña, duerme. Que pronto estará contigo tu padre. Ya regresan de su lucha, ya terminan … Sigue leyendo El sueño de Luisita