RETAZOS HISTÓRICOS DE LA POSGUERRA


El cepo y el zulo - ¿Qué ha dicho la vieja? - Nada en concreto, mi teniente – dijo el soldado. - ¡Vaya, vaya, la buena señora! ¿Conque no sabe dónde está su hijo? La humilde pieza quedaba a media luz en aquella triste y sombría tarde. Dos soldados armados, un sargento y otro militar … Sigue leyendo RETAZOS HISTÓRICOS DE LA POSGUERRA

Don Julián


Martina salió ya muy tarde a tirar la bolsa de basura. Soplaba un aire frío, pero se sentía a gusto de quedarse un rato al fresco, no había salido en todo el día de casa. Se sentó en el borde de la verja y vio a lo lejos una figura que se acercaba lentamente. Observó … Sigue leyendo Don Julián

Aquellos ojos verdes en el tren


Subí al tren con el suficiente tiempo y me acomodé de forma rutinaria, sin pensar en nada, o quizá pensando mil cosas a la vez. Creí estar sola en el vagón, pero cuando levanté la vista quedé sorprendida ante la mirada inquisitiva de unos ojos profundamente verdes que me miraban como preguntándome qué hacía yo … Sigue leyendo Aquellos ojos verdes en el tren

Cosas pequeñas, pequeñas cosas


Mi querida Ángela: Hoy quisiera hablarte de las pequeñas cosas, que no por ello, tienen que ser cosas pequeñas. Yo sé que soy un marido bastante huraño, seco, tristón que no te atiendo como mereces, pero ya sabes lo mucho que tengo que trabajar para que en casa no falte de nada. Así que voy, … Sigue leyendo Cosas pequeñas, pequeñas cosas

Paloma (en otoño)


Ya veo que has vuelto, no queda ni un sólo grano de arroz del que deposité en el anaquel de la ventana. ¡Tenias hambre!. Ya sé, igual que siempre. ¿Pero qué pasa? Te veo más agitada, más nerviosa. Antes tu pareja encovaba a los pequeñines, hacía de clueca y tu podías ir más lejos a … Sigue leyendo Paloma (en otoño)

Las llaves


Javier entró en la casa dejando caer la maleta y sentándose en el sillón completamente agotado. Tantas horas de vuelo, el incómodo asiento, lo que tuvo que caminar para encontrar un taxi, en fin, toda había contribuido a aquel cansancio que lo dejó postrado más de una hora en el cómodo sillón de tía Eulalia. … Sigue leyendo Las llaves

El funcionario


  - Lo lamento señora, pero no le corresponde ninguna ayuda del gobierno - No, para nada señora, el estado no está obligado a dar de comer a sus hijos. Es su problema - ¿Que usted siempre pagó sus impuestos? ¿Que me dice? ¡Era su deber! ¿No? - Ya usted me está molestando, señora. Es … Sigue leyendo El funcionario

Continuación «Cuento de Isa»


Paralizados como se hallaban no podían desviar la mirada de la puerta grande y negra de la casa. De repente aquella vetusta puerta se abrió y apareció una vieja con los cabellos blancos, larga túnica y enjutos miembros. .-¡ No temáis muchachos, no temáis!. Decía con grandes gestos agitando sus largos brazos y moviendo al … Sigue leyendo Continuación «Cuento de Isa»

Cabalgando por el campo


.- Ya veo, le has dado una patada a la pelota y te has cargado el cristal de la ventana. Y además ¿por qué estás enfadado? El niño sigue en silencio. ¿Qué deseas de tus padres?¿qué te quieran o que te compren chuches? ¿No contestas? ¿Qué vayan al cole a buscarte y que te lleven … Sigue leyendo Cabalgando por el campo

Crónica de una vida (relato a dos manos)


  No tengo nombre fijo, a nadie se le ocurrió que quizás me gustaría, pero… Preguntarán donde nací, ahhhh…eso si me acuerdo…en una pequeña fabriquita de la zona industrial de la gran ciudad, que se especializaba en pelotas de todos los colores; para mí eligieron un azul fuerte, y es por ello que siempre fue … Sigue leyendo Crónica de una vida (relato a dos manos)