La carta que no llegó


El apartamento de Angela era alargado, como el vagón de un tren; al entrar, la puerta del baño se perfilaba enfrente, al fondo; a la derecha se desplegaba una galería con un hermoso ventanal y a la izquierda, se alineaban las diferentes puertas de las demás dependencias, la cocina, el comedor y las habitaciones, cuyas … Sigue leyendo La carta que no llegó

La cabina de fin de año


La cabina de un camión es un reducto pequeño, dos asientos con dos literas atrás. Un gran ventanal, no con vistas al mar, más bien con vistas al asfalto. La raya blanca, continua o discontinua, es la que más se conserva en la retina. La cabina cumple multitud de funciones; es comedor, salón, cuarto de … Sigue leyendo La cabina de fin de año

El maniquí


Los encargados del transporte iban recogiendo los viejos muebles de la tía Clara y los iban depositando en el furgón. Allí quedaba el baúl al lado de la silla, más lejos un sillón y de pronto me veo al mozo amarrando bajo el brazo el maniquí de mi tía. Y más sorprendente, este hermoso muñeco … Sigue leyendo El maniquí

Divagando en el jardín


Esta mañana cuando regaba los geranios, lo he vuelto a sentir. Era la misma sensación; una especie de inquietud por si no llegabas a tiempo a la hora del té. Lo sabía, por eso tu llamada no me ha sorprendido, no puedes venir; cuando me lo has dicho, he comprendido tus motivos; es verdad, estamos … Sigue leyendo Divagando en el jardín

Con moraduras en el alma


Elisa subió la escalera y se sentó en la terraza, en el borde donde empezaban las tejas de la cubierta de la casa; un ligero aire la acariciaba, pensaba que en todo el día, mejor dicho, desde hacía tiempo, no sentía que caricia alguna, se le diera. Se sentía mal desde hacía tanto tiempo que … Sigue leyendo Con moraduras en el alma

Cosas pequeñas, pequeñas cosas


Mi querida Ángela: Hoy quisiera hablarte de las pequeñas cosas, que no por ello, tienen que ser cosas pequeñas. Yo sé que soy un marido bastante huraño, seco, tristón que no te atiendo como mereces, pero ya sabes lo mucho que tengo que trabajar para que en casa no falte de nada. Así que voy, … Sigue leyendo Cosas pequeñas, pequeñas cosas

Aquellos ojos verdes en el tren


Subí al tren con el suficiente tiempo y me acomodé de forma rutinaria, sin pensar en nada, o quizá pensando mil cosas a la vez. Creí estar sola en el vagón, pero cuando levanté la vista quedé sorprendida ante la mirada inquisitiva de unos ojos profundamente verdes que me miraban como preguntándome qué hacía yo … Sigue leyendo Aquellos ojos verdes en el tren

Proyectando futuros


Desde la sala de espera Dª Clara observaba a la niña y un montón de pensamientos, ideas más o menos absurdas anidaban en su cerebro, en su estado anímico, en todos sus sentires. Observando la triste cara de la niña no pudo por menos que acercarse a ella un poco dubitativa, por no saber qué … Sigue leyendo Proyectando futuros

La foto


Se sentó en el banco con la cabeza cacha mirando los zapatos ajados que tanto le disgustaban. Metió la mano en el bolsillo de la chupa y sacó un paquete de tabaco medio vacío del que sustrajo un cigarrillo, con el mechero lo encendió y empezó a fumar muy lentamente. Al cabo de varias exhalaciones, … Sigue leyendo La foto

Con o sin equitación


Andrés era un muchacho reservado y tristón. Cuando su padre se volvió a casar, unos años después de la muerte de su esposa, se sintió muy mal, aquella señora nunca podría sustituir a su madre, se decía a sí mismo, y empezó a detestarla manifestándole su antipatía con pequeños actos y sabotajes, como empujar la … Sigue leyendo Con o sin equitación